De sindicalistas a nazis, insultando para dominar

El sábado se celebró en Madrid la 1ª marcha estatal contra la violencia machista en la que se estima que participaron 300.000 personas, no demasiadas teniendo en cuenta que en España  matan una mujer a la semana.
Este número de asesinatos parece que para algunos tampoco es una razón de peso y se atreven a decir que las mujeres que se manifestaron son unas feminazis, unas feministas radicales que  se definen por oposición al machismo. Es el caso del periodista de ABC Rafael Cerro  Marinero que incluso se atreve a decir que las feministas radicales pegaron a otras mujeres porque éstas preferían el término  “violencia de género”, que engloba a hombres y a mujeres, al de violencia machista. Debió de suspender en Matemáticas, los números no mienten, 89 asesinadas según Feminicidio.net. Sr. Rafael, ¿cuántos hombres asesinados a manos de sus parejas?. También habla de dominación masculina el número  de contratos parciales, los números de nuestros sueldos, el porcentaje de mujeres en  la política o en los altos cargos empresariales. Quiénes también debieron suspender en matemáticas fueron Ciutadans cuando no aprobaron una moción presentada por Compromís en el Ayuntamiento de Valencia en contra de la “violencia patriarcal” porque  la palabra patriarcal representa un ataque a los hombres. El martes también aparecieron pintadas en los juzgados de Violencia de Mujer que gritaban Stop Feminazi.

Digo todo esto con la boca pequeña puesto que el sábado tuve la oportunidad de unirme a esta reivindicación y no lo hice, ni siquiera me lo planteé. Madrid queda demasiado lejos de Barcelona para ir a manifestarse aunque la causa sea la desigualdad de género que hace que en España maten a una mujer a la semana, que  las europeas tengamos que trabajar 58 días más para ganar lo mismo que los hombres y que en consecuencia las mujeres se vean obligadas a reducir su jornada laboral. Y si un día cualquiera hojeas la portada del periódico, ves claramente que las mujeres no estamos presentes en las fotos. Esto es solo un breve resumen de todas las desigualdades que sufrimos las mujeres. Y encima de todas estas desigualdades, tenemos que soportar que se nos llame nazi por reivindicar nuestros derechos.  Con estos insultos, quieren callarnos pero mejor ¡QUE SE CALLEN ELLOS!

shut up

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Otro caso de violencia de género, otro ASESINATO.

imagesEsta mañana me he puesto de muy mala ostia cuando he escuchado que se han encontrado los cadáveres de las dos chicas de Cuenca desaparecidas el pasado jueves. El principal sospechoso es la ex pareja de una de ellas. Otro caso de violencia machista, otro ASESINATO.

Estaría bien llamar a las cosas por su nombre, ellos son asesinos con nombre y apellidos, y los casos de muerte por violencia machista son ASESINATOS. El asesino de hoy es SERGIO MORATO. Otros asesinos que han matado a sus mujeres o ex mujeres recientemente son MARIO CALDERÓN, FRANCISCO JOSÉ NAVARRO GARCÍA, JESÚS FIGÓN, NACHO, ADRIÁN, ÓSCAR.. Asesinos culpables de la muerte de sus parejas o ex parejas, sin olvidar que, a veces, la violencia de género llega también a los hijos.

Sin embargo cada vez que este tipo de asesinatos ocurren, se lanzan mensajes aconsejando a las mujeres que sean valientes, que se empoderen y que se atrevan a denunciar a su agresor. Parece que, una vez más, estamos poniendo en las mujeres, la presión social y todo el peso para erradicar el terrorismo machista. Estoy de acuerdo con estos consejos a las mujeres pero, ¿Qué pasa con los hombres? ¿Qué les decimos a ellos? Desde el desconocimiento, puesto que no tengo ni formación ni experiencia en temas de violencia de género,  también podría aconsejar a mujeres que se sienten acosadas por parejas o exparejas, es fácil si tienes un poco de sentido común, pero sinceramente, no sé ni por dónde empezar para tratar a los agresores y asesinos. Lo que sí sé es que no se erradicará el terrorismo machista hasta que empecemos a tomar medidas para erradicar la sociedad patriarcal en la que vivimos, sociedad en la que la agresividad tiene premio. Estas medidas no deben tomarse cuando ya se es demasiado tarde, cuando el agresor ya haya cometido su primera agresión, sino que deben tomarse desde la base, deben formar parte de la educación que recibimos cuando somos niños, y en la que el Estado debería implicarse.

ETA se convirtió en una cuestión de estado, el yihadismo lo es actualmente, pero la violencia machista, los asesinatos de mujeres a manos de hombres, siguen siendo una cuestión privada. La erradicación del terrorismo machista es y debe tratarse como una cuestión de estado.

Os dejo con el podcast de la tertulia “El perquè de tot plegat” de Rac1 con la intervención de Montse Gatell, presidenta del Institut Català de les Dones.